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jueves, 24 de febrero de 2011

Sabang: Río Subterráneo

Después de unos días de relax en la bonita bahía nos dirigimos a la zona de Sabang para ver el famoso río subterráneo.
Encontramos un buen lugar para plantar la tienda enfrente de una extensa playa, cenamos una piña exquisita y a dormir.

A la mañana siguiente caminamos por en medio de la jungla hasta llegar al río subterráneo.


 La verdad es que estuvo bien el hecho de caminar por en medio de la jungla completamente solos escuchando el sonido de las diferentes aves tropicales para llegar al  río subterráneo que por su puesto fue interesante navegar por dicho río y más teniendo en cuenta que a diez metros teníamos el gigantesco mar de la China Meridional.
entrada al "río subterráneo"

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Port Barton

Después de coger lo que aquí llaman "Jeepneys" y cruzar durante más de una hora una densa selva llegamos a la bahía de Port Barton. Un pueblecito muy tranquilo.
Después de haber estado una semana durmiendo en tienda nuestros cuerpos empezaban a pedirnos encontrar un lugar dónde descansar unos días y encontramos el sitio perfecto en primera linea de mar, tenía una terraza de madera con tumbonas ideal para tomar unos roncitos por la noche.


El primer día alquilamos una banka a remo. La verdad fue interesante ver como algunos pescadores siguen moviéndose a remo pero os aseguramos que las fuertes corriente hacen que en más de una ocasión pases un mal trago. Así que la idea de llegar a las islas de enfrente fue abortada por la fuerte corriente y el oleaje que había en medio del mar.


Y por suerte nos fuimos a una playa que estaba repleta de estrellas de mar, jamás habíamos visto tantas estrellas de mar juntas!


EL día siguiente pensamos en pasar todo el día tumbados a la bartola pero ya nos vamos conociendo y eso no va mucho con nosotros así que hablamos con Francis el pescador y nos llevó a dar una vuelta por las islas de la Bahía de Port Barton. Hicimos algo de snorkel y estuvimos en playas bonitas de arena blanca pero hemos de reconocer que nada comparable a lo que habíamos estado viendo en la zona norteña de la isla.

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Isla de Porrua: Roxas

Después de enlazar varios autobuses llegamos a Roxas con intención de ir a Isla Coco Loco pero el problema fue que para estar en esa isla privada (como muchas otras en Palawan) se había de abonar una cantidad de dinero que sinceramente no nos apetecía desembolsar ya que era un todo incluido al estilo pulserita.
Con los planes truncados empezamos a caminar por la playa hablando con los diferentes pescadores de la zona. Finalmente topamos con una familia de pescadores que nos dijeron que si queríamos ellos nos llevaban a una isla dónde podíamos pasar unos días.
Al fin y al cabo no teníamos nada mejor que hacer que descubrir pensamos, así que fuimos al mercado a comprar provisiones para los dos días y nos montamos de nuevo en una pequeña banka con destino isla de Porrua. Resultó ser una isla con mucho encanto. El hombre que se encargaba del mantenimiento de la isla nos dejó un par de ollas, platos y cubiertos y cocinábamos en una especie de barbacoa. El primer día intentamos pescar y nos dimos cuenta que la pesca resulta una tarea mucho más difícil de lo que parece.


 Después de un buen rato intentando pescar algo para cocinar el bueno de Samuel el pescador nos regaló media docena de ricos pescaditos que los cocinamos en la hoguera junto con arroz y tomates frescos, una delicia!


Dimos la vuelta a la isla en cosa de menos de diez minutos, vimos atardeceres y la verdad que en ningún momento se nos hizo nada pesada la estancia en esta isla fuera de todo circuito turístico!

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El Nido

Después de una nueva demora de quince horas partió el ferry con destino  de nuevo  El  Nido. Llegamos por la madrugada, plantamos la tienda en el primer pedazo de playa que encontramos y caímos rendidos.
Al día siguiente nos levantamos, desayunamos en la bakery del Nido que hemos de decir que preparaban unos dulces magníficos a precio de risa. Fuimos a la pensión de Clifford para reunirnos con el conductor del barco que nos acompañaría durante los dos días siguientes por las diferentes islas de El Nido.
Así fue, nos montamos en la banka y después de una hora de navegación llegamos a nuestro primer destino, "Secret Beach". Para llegar a esta escondida playa habías de pasar por una cueva en el momento en que la marea no estaba alta. Un lugar con mucho encanto.

Nos subimos de nuevo a la banka y fuimos a hacer el aperitivo a una cala con un agua cristalina y arena muy blanca. ¿Buen lugar para hacer el aperitivo, no creéis?

Luego escalamos por las escarpadas montañas para ver unas vistas increíbles desde lo alto.


Seguimos navegando y entramos en mar abierto y el mar empezó a ponerse bravo y las olas empezaban a chocar y salpicar contra el casco de la banka. Vimos una playa a lo lejos y pensamos que tendríamos que parar ahí ya que la cosa se estaba poniendo fea. De repente el capitán viró y el oleaje cesó de inmediato. Entramos en una playa increíble de aguas cristalinas con palmeras altísimas, con un encanto fuera de lo normal.
EL capitán y su ayudante nos cocinaron una barbacoa de calamares y atún riquísima y si a esto le sumas el paraje que teníamos delante de nuestros ojos da como resultado un momento inolvidable en nuestra ruta.

"Hidden Beach"
Nos bañamos, bebimos cerveza y partimos a un grupo de islas igual o mejor de las que habíamos estado viendo. Volvimos a El Nido pero sólo a por más provisiones para la cena y fuimos a dormir a una isla con una calita pequeña preciosa. De hecho cuando estábamos acercándonos no podíamos creer que fuéramos a dormir ahí de lo pequeña que era la cala.

Vistas desde la tienda
Nos levantamos temprano y fuimos a la Small Lagoon que para acceder a el habías de pasar por una cueva de nuevo. El hecho de pasar una noche durmiendo en la isla y levantarnos muy pronto provocó que estuviéramos completamente solos y que pudiéramos gozar de un baño matutino en una laguna cristalina con toda la calma de la naturaleza.

Aguas cristalinas en "Small Lagoon"

Después nos dirigimos a la Big Lagoon. Para acceder el primer tramo lo hicimos a remo y luego bordeamos toda la laguna a motor contemplando los gigantescos picos escarpados y una agua turquesa muy bonita y el sonido de las aves.
Disfrutando en nuestra banka en "Big Lagoon"
Siguiente destino "Snake Island". Dos islas unidas por un estrecho hilo de arena blanca rodeada de aguas cristalinas y que como su nombre su forma curvilínea indica recordaba a una serpiente.

Vista panorámica de la "Snake Island"
Fuimos a comer a una isla que tenía uno de los picos escarpados más altos de la zona. No queremos ser repetitivos pero de nuevo la playa dónde comimos era espectacular al igual que la comida que nos trajo Clifford al estilo telebanka.
Ya como último destino nos tumbamos en otra isla llamada 7 Comandos y regresamos a El Nido.


El Nido,un lugar increíble con infinidad de cosas por hacer y explorar.

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martes, 22 de febrero de 2011

Archipiélago de Calamian

Las Islas Calamianes que componen este archipiélago situado al norte de Palawan es donde se hayan las zonas más vírgenes y espectaculares de la isla.


Embarcación filipina: "Banka" 
En la pensión dónde nos alojamos conocimos a Ita, un chico que después de hacer el servicio militar  obligatorio en Israel había decidio ir a ver mundo y a Taric un chico de origen marroquí que vive en París. Después de unas cuantas cervezas San Miguel  en la terraza (que os hemos de decir que San Miguel es de origen filipino) y de hablar de lo bueno y lo malo de la vida quedamos para hacer algo la mañana siguiente.
Aunque a media noche tuvimos que volver a la terraza, un invitado sorpresa que estaba comiendo pan de nuestra mochila, nos despertó con su ruido rodeor, ¿sabéis ya de que animal estamos hablando, no? y así conocimos a Juan, un chico enorme de Sudáfrica que viajaba con su novia Cecilia de China, que tampoco podía dormir.
Después de cambiarnos de habitación y dormir con un ojo abierto, quedamos todos y contratamos una banca ( es el nombre de las barcas típicas de Filipinas) y fuimos a explorar la Isla de Corón.

El primer destino fue el Lago Kagayan. Es increíble bañarse en un lago de agua dulce y cristalina, rodeado de enormes montañas escarpadas cubiertas de una densa vegetación que solo con bucear cerca de ellas podías ver desde donde yacían o meterse por sus cuevas  y todo esto perdido en  medio del Mar de la China Meridional.
En las aguas del "Lago Kagayan"
La siguiente parada, una zona muy rica en corales dónde pudimos ver entre ellos, peces de millones de colores y perlas resplandecientes casi del tamaño de una bola de golf.
Luego fuimos a comer a una playa de esas de postal dónde la arena es tan blanca que no se diferencia con el agua.


Más snorkel y esta vez Esther tuvo la suerte de ver un pez manta, es realmente sorprendente lo que te puedes llegar a encontrar en el agua.
Ya como último destino después de pasar por otra isla de aguas turquesas, fuimos a las Twin Lagoon. Dos lagunas de agua claras que para pasar de una a otra se había de bucear por una cueva.
Nos pusimos los chalecos salvavidas a forma de almohada y nadamos plácidamente rodeados de gigantescos picos escarpados y disfrutar de un gran silencio en un banco de bamboo en medio de la laguna.

LLegada a la "Twin Lagoon"
Lo pasamos en grande con nuestro grupo de exploración y pensamos que se nos había quedado corto pasar sólo un día con la banca con tantas islas que se podía ir a ver  ya que en Corón no hay playa y sino coges la banca te quedas en tierra y no puedes hacer nada.
Hablamos con un hombre que acababa de hacerse una banca e iba hacer el primer boat trip con nosotros. Sólo habíamos de pagar la gasolina y todas las provisiones necesarias corrían a nuestra cuenta.

Entusiasmados con la idea de sentirnos exploradores de verdad fuimos el día siguiente al mercado y compramos provisiones básicas para subsistir en islas completamente desérticas, obviamente no podían faltar unos litros de San Miguel y ron local.

Nuestro primer destino fue bucear por encima de un barco japonés hundido durante la Segunda Guerra Mundial, un espectáculo ver como los colares van incrustándose en el casco de un barco de más de quince metros de largo.

Vimos también otro barco hundido igual de espectacular cerca de un zona llamada "Coral Garden" , una de las zona más ricas en coral, su nombre lo dice todo. Corales de millones de colores diferentes con forma de seta, esponjas, peces tropicales (incluido el pez Nemo por supuesto).

Supongo que ya os debéis estar preguntando, ¿por qué no nos ponen fotos de todo este espectáculo marino que tanto repetimos?

El paraíso ya sabemos que existe tanto encima como debajo del mar pero no todo puede ser perfecto, en uno de los desplazamientos en la banca hacia un barco hundido se calló una bolsa que contenia entre otras cosas, las gafas con cámara incorporada que Víctor se había comprado con tanta ilusión en Bcn, una tragedia lo sabemos, pero no podíamos hacer nada  por recuperarlas así que a seguir gozando de esos paisajes paradisiacos inolvidables.

Fuimos a dormir a una isla repleta de conchas, a cual más bella. Oscureció, hicimos una hoguera en la  playa y cocinamos todo lo que habíamos comprado en el mercado.

Empezamos a beber cerveza conjelada San Miguel (no tan congelada como la de los aperitivos en La Manga...) y de repente nos trajeron langostas para acompañar nuestra cena, estaban buenísimas!
Apareció una luna color naranja increíble que empezó a caer tras el islote de enfrente poco a poco a ritmo de Frank Sinatra mientras nos bañamos en el mar y veías como al andar por la arena se iluminaban los pasos con el color fluorescente del plancton al removerse la tierra. Una noche memorable.
Oso hormiguero

A la mañana siguiente nos levantamos recogimos las tiendas  y reanudamos nuestra ruta. Paramos en una isla completamente redonda formada por arena blanca impoluta. Dimos la vuelta a la isla y no podíamos creer lo que nuestros ojos estaban viendo, preciosa. Bueno ahora es cuando nos vemos obligados a decir que una imagen vale más que mil palabras.


Después de bañarnos en la maravillosa isla fuimos a una isla habitada en busca de provisiones ya que decidimos alargar nuestra ruta y pasar otra noche más en otra isla. Compramos un calamar de 4,5 kg.
El calamar y nuestro capitán
Nos dirigimos hacia la "Black Island", donde pasaríamos la noche, su nombre se debe a las gigantescas montañas escarpadas de color negro como el carbón.
Además en las montañas había una cueva con agua dentro y nos bañamos,  increíble.
Víctor e Ita, plácido baño en la cueva
Ya a la mañana siguiente navegamos durante casi cuatro horas, nos pillo un poco de tormenta por el camino y desembarcamos de nuevo en Corón, aquí se terminaba nuestra expedición por las islas que forman el Archipiélago de Calamian  para el día siguiente tomar el ferry de vuelta a el Nido. Tenemos allí otro tour esperándonos, aunque este lo hemos contratado con banca privada sólo para los dos, muy regalados.

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Primer destino: El Nido

Cervecita "San Miguel" 
Ya con ganas de volver a explorar y ver sitios y lugares fascinantes cogimos el bus dirección Singapur para tomar un avión que nos llevara a tierras filipinas. Pasamos el exhaustivo control policial en Singapur (nos requisaron un cartón de tabaco y nos avisaron que la multa podía ser considerable, nos hicimos los tontos una sonrisa y para adelante).
Después de preguntar a un montón de gente y coger dos autobuses encontramos la casa de Thibau (nuestro amigo francés que conocimos en el Delta del Mekong). Dejamos nuestras bolsas en su apartamento,  le escribimos una nota de agradecimiento  y cogimos un sky train muy moderno que nos condujo hasta el aeropuerto.

Cogimos un vuelo nocturno y casi sin darnos cuenta ya habíamos aterrizado en Manila. Después de una larga y cansina espera de doce horas en el aeropuerto enlazamos otro avión a Puerto Princesa, capital de Palawan.
Camping-barco

Filipinas es un país que está compuesto por más de mil islas.  Palawan es una de ellas, y tiene 400 km de largo y unos 40 de ancho y está situada en la parte más meridional del país.

Ya desde el avión avistamos los primeros islotes recubiertos de densa vegetación y después de un aterrizaje de lo más dificultoso que os podéis imaginar, llegamos a la capital.  Fue muy curioso ver como la herencia colonial española aún está bastante presente en muchas palabras del lenguaje filipino (como por ejemplo cuchara, tenedor, pasajero, pantalón, atrás, babor, estribor y muchas otras más además de los números).


Pasamos una noche en Puerto Princesa y a la mañana siguiente cogimos un bus hacia El Nido, que situado en el norte de Palawan. Después de ocho horas de bus llegamos a nuestro primer destino.
Temporada alta y la verdad que todos los alojamientos estaban llenos o eran caros, así que ya hartos de buscar nos pegamos un baño que nos refrescó las ideas. Encontramos un alojamiento dirigido por un matrimonio de lo más amable y divertido, Clifford y Elenita. Nos dejaron acampar en la cubierta de su barco que estaban reparando enfrente de la playa y las vistas del atardecer desde lo alto eran preciosas.

Amanecer desde la tienda
A la mañana siguiente enseñamos a Clifford como cocinar tortilla de patatas ya que está empezando a montar su restaurante. No sabéis lo que echábamos de menos un pincho de tortilla con aceite de oliva extra!

Presentación "tortilla de patatas" con Clifford
Junto con Clifford planeamos una ruta en barco y explorar las centenares de islas que rodean el Nido. Ya una vez habíamos planeado todo el boat trip nos dimos cuenta que el ferry que salía hacia Corón una vez por semana partía esa misma noche supuestamente sobre las doce y tuvimos que cambiar los planes y dejarlo para la vuelta.
Y pudimos aprovechar todo el día para caminar por las increíbles playas escondidas que tiene el Nido.

Descubriendo las playas de "El Nido"
Nos despedimos por unos días de Clifford y Elenita y nos fuimos hacia el puerto para coger el ferry. Después de una pequeña demora de once horas esperando dentro de la tienda sobre duro asalto, el ferry partió.
Fueron ocho horas en el ferry,  pero se hicieron más amenas  ya que te podías tumbar en las hamacas, disfrutar de un delicioso pescado con arroz o echar una larga siesta hasta desembarcar en  Corón.
Playa "Corong-Corong"

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