martes, 22 de febrero de 2011

Primer destino: El Nido

Cervecita "San Miguel" 
Ya con ganas de volver a explorar y ver sitios y lugares fascinantes cogimos el bus dirección Singapur para tomar un avión que nos llevara a tierras filipinas. Pasamos el exhaustivo control policial en Singapur (nos requisaron un cartón de tabaco y nos avisaron que la multa podía ser considerable, nos hicimos los tontos una sonrisa y para adelante).
Después de preguntar a un montón de gente y coger dos autobuses encontramos la casa de Thibau (nuestro amigo francés que conocimos en el Delta del Mekong). Dejamos nuestras bolsas en su apartamento,  le escribimos una nota de agradecimiento  y cogimos un sky train muy moderno que nos condujo hasta el aeropuerto.

Cogimos un vuelo nocturno y casi sin darnos cuenta ya habíamos aterrizado en Manila. Después de una larga y cansina espera de doce horas en el aeropuerto enlazamos otro avión a Puerto Princesa, capital de Palawan.
Camping-barco

Filipinas es un país que está compuesto por más de mil islas.  Palawan es una de ellas, y tiene 400 km de largo y unos 40 de ancho y está situada en la parte más meridional del país.

Ya desde el avión avistamos los primeros islotes recubiertos de densa vegetación y después de un aterrizaje de lo más dificultoso que os podéis imaginar, llegamos a la capital.  Fue muy curioso ver como la herencia colonial española aún está bastante presente en muchas palabras del lenguaje filipino (como por ejemplo cuchara, tenedor, pasajero, pantalón, atrás, babor, estribor y muchas otras más además de los números).


Pasamos una noche en Puerto Princesa y a la mañana siguiente cogimos un bus hacia El Nido, que situado en el norte de Palawan. Después de ocho horas de bus llegamos a nuestro primer destino.
Temporada alta y la verdad que todos los alojamientos estaban llenos o eran caros, así que ya hartos de buscar nos pegamos un baño que nos refrescó las ideas. Encontramos un alojamiento dirigido por un matrimonio de lo más amable y divertido, Clifford y Elenita. Nos dejaron acampar en la cubierta de su barco que estaban reparando enfrente de la playa y las vistas del atardecer desde lo alto eran preciosas.

Amanecer desde la tienda
A la mañana siguiente enseñamos a Clifford como cocinar tortilla de patatas ya que está empezando a montar su restaurante. No sabéis lo que echábamos de menos un pincho de tortilla con aceite de oliva extra!

Presentación "tortilla de patatas" con Clifford
Junto con Clifford planeamos una ruta en barco y explorar las centenares de islas que rodean el Nido. Ya una vez habíamos planeado todo el boat trip nos dimos cuenta que el ferry que salía hacia Corón una vez por semana partía esa misma noche supuestamente sobre las doce y tuvimos que cambiar los planes y dejarlo para la vuelta.
Y pudimos aprovechar todo el día para caminar por las increíbles playas escondidas que tiene el Nido.

Descubriendo las playas de "El Nido"
Nos despedimos por unos días de Clifford y Elenita y nos fuimos hacia el puerto para coger el ferry. Después de una pequeña demora de once horas esperando dentro de la tienda sobre duro asalto, el ferry partió.
Fueron ocho horas en el ferry,  pero se hicieron más amenas  ya que te podías tumbar en las hamacas, disfrutar de un delicioso pescado con arroz o echar una larga siesta hasta desembarcar en  Corón.
Playa "Corong-Corong"

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola chicos!!!!!!!qué bien se os ve!!!
Quién hizo la torilla Victor o Clifford??jaja
Entonces ahora estais en Corón!!
dónde vais después???
Mil besos pareja
Teresa

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